El tipo de entrevista fue espontánea, si es cierto que estaba prediseñada (búsqueda de información según el perfil y preferencias de mi orientado) la fui adaptando a las inquietudes de mi orientado. El lenguaje empleado fue “amigable” llegando a establecer un diálogo por lo que la conversación fue fluida y relajada, aunque en un principio me costo encontrar una postura correcta. No use el silencio. He de decir que es un técnica que no entiendo como funciona y que aunque me gustaría saber la manera correcta de usarla no va acorde con mi personalidad, me resultan incómodos los silencios y en el caso de producirse alguno de larga duración creo que me afectarían de manera negativa poniéndome nervioso.
ORIENTADO.
El tipo de entrevista fue pre-diseñada, mi orientadora busco información sobre las salidas profesionales de las que la hablé el día anterior. En un principio la costo ponerse en situación pero a medida que fue avanzando la entrevista y llegamos a establecer un diálogo sobre mis inquietudes el lenguaje verbal y corporal fue cambiando. Comencé la entrevista relajado y desde un primer momento logré adoptar una postura correcta y cómoda, lo que me facilitaba focalizar mi atención en lo que me estaban diciendo. Me gusto que se interesaran por mi y se preparan la entrevista y aunque de ella no salí muy motivado si que cumplió el objetivo de profundizar más sobre mi vida laboral y también realizado porque la persona que tuve enfrente se preocupo de mi situación. A modo de reflexión personal sobre la actividad me gustaría agradecer a la profesora este tipo de dinámicas que son muy enriquecedoras, no sólo a nivel académico/profesional sino también personal. Me ha servido para conocer más las inquietudes laboral de mis compañeros, (coincidían con la persona que orientaba) y por tanto conocerla más a fondo y también para confirmar que importo a mis compañeros, primero porque como orientador me sentí escuchado y segundo porque como orientado contemplé esfuerzo por aclararme inquietudes. Debería haber más dinámicas de este tipo en nuestra carrera porque aparte de lo expuesto anteriormente también nos dan tablas para enfrentarnos al futuro y no hace falta que sea el terreno laboral ya que este tipo de actividades nos hacen ser más empáticos y también más conscientes y cuidadosos de la información que transmitimos a las demás personas (posición, lenguaje verbal, corporal, etc..)
El tipo de entrevista fue espontánea, si es cierto que estaba prediseñada (búsqueda de información según el perfil y preferencias de mi orientado) la fui adaptando a las inquietudes de mi orientado. El lenguaje empleado fue “amigable” llegando a establecer un diálogo por lo que la conversación fue fluida y relajada, aunque en un principio me costo encontrar una postura correcta.
No use el silencio. He de decir que es un técnica que no entiendo como funciona y que aunque me gustaría saber la manera correcta de usarla no va acorde con mi personalidad, me resultan incómodos los silencios y en el caso de producirse alguno de larga duración creo que me afectarían de manera negativa poniéndome nervioso.
El tipo de entrevista fue pre-diseñada, mi orientadora busco información sobre las salidas profesionales de las que la hablé el día anterior. En un principio la costo ponerse en situación pero a medida que fue avanzando la entrevista y llegamos a establecer un diálogo sobre mis inquietudes el lenguaje verbal y corporal fue cambiando. Comencé la entrevista relajado y desde un primer momento logré adoptar una postura correcta y cómoda, lo que me facilitaba focalizar mi atención en lo que me estaban diciendo. Me gusto que se interesaran por mi y se preparan la entrevista y aunque de ella no salí muy motivado si que cumplió el objetivo de profundizar más sobre mi vida laboral y también realizado porque la persona que tuve enfrente se preocupo de mi situación.
A modo de reflexión personal sobre la actividad me gustaría agradecer a la profesora este tipo de dinámicas que son muy enriquecedoras, no sólo a nivel académico/profesional sino también personal. Me ha servido para conocer más las inquietudes laboral de mis compañeros, (coincidían con la persona que orientaba) y por tanto conocerla más a fondo y también para confirmar que importo a mis compañeros, primero porque como orientador me sentí escuchado y segundo porque como orientado contemplé esfuerzo por aclararme inquietudes.
Debería haber más dinámicas de este tipo en nuestra carrera porque aparte de lo expuesto anteriormente también nos dan tablas para enfrentarnos al futuro y no hace falta que sea el terreno laboral ya que este tipo de actividades nos hacen ser más empáticos y también más conscientes y cuidadosos de la información que transmitimos a las demás personas (posición, lenguaje verbal, corporal, etc..)